Si pudieses y quisieras tocarme...
Sin saber cómo salir de la amarga sensación de tener que esperar a que llegues, o llegue el momento en que me conciencie de que no volverás. Pasan los días, y aún juegan malas pasadas los recuerdos o los deseos de tenerte a mi lado.
Te llamo a gritos pero en el silencio más profundo de mi corazón. ¿Cómo puedo vivir sin poder sentir aunque sea tu presencia?
¿Me has olvidado? Porque no te encuentro y me derrumbo al imaginarme que tal vez…
Recorro las calles nocturnas, apresurada, como si de ellos se tratase para poder respirar, intentando encontrar sentido a lo que hoy día tengo, pero sin ti.
Te necesito, cómo puedo hacértelo saber, cómo puedo hacerte comprender que no puedo continuar sin ti, sin que me ayudes y me sustentes como antes lo hacías.
El tiempo no logra sacar de mi alma el dolor tan grande que guardo, en ese pequeño rincón donde nadie ha podido entrar desde que te marchaste.
Ya no siento nada como persona y mucho menos como mujer… he olvidado o quizá quiera olvidar lo que sentía para poder proseguir sin sentirme como el musgo de una piedra vieja y abandonada.
Si pudieses y quisieras tocarme…





