Allí.
Allí, donde acaba el sufrimiento,
y comienza la paz,
allí, donde descansamos,
y nos regalan las alas para volar.
Allí, te encuentras ahorita,
reunido con mi ángel,
al que beso cada noche,
antes de acostarme.
Sentimientos agotados,
palabras desconsoladas,
recuerdos del pasado,
miradas perdidas en la nada.
El cielo se tiñó de lágrimas,
y nuestros rezos fueron alzados,
para recodaros de nuevo,
lo mucho que os hemos AMADO.
D.E.P.



