Alli donde nacen los pensamientos
Allí donde nacen los pensamientos,
no existe el dolor,
no predomina la tristeza,
abunda el amor.
Suena el leve canto de los pajarillos,
se oye la brisa del mar,
el sonido de la lluvia,
todo lo que yo quiera imaginar.
Se percata el eco del silencio,
la rompedora catarata,
el murmullo de unos niños,
que con sus juegos las flores arrebatan.
El despecho del viento,
que con su frescura me acaricia,
deja paz en mi,
se lleva toda la avaricia.
La naturaleza es sana
y no existe el rencor,
he visto a las nubes corres
y sonreir al sol.
El rio que atraviesa,
por el medio de la pradera,
peces saltando
y amapolas en la rivera.
El sabor de una manzana,
me hace palpitar el corazón,
miro al cielo y veo,
el petalo de una flor.
Un silvido escucho,
detrás mia, una voz,
es él, miralo,
el señor que me ha dado el don.
Ahora que se que estás aquí,
ahora que te siento,
gracias por todos
estos acontecimientos.
Tú me has enseñado el camino,
tú me has mostrado la luz,
favores a ti te pido,
y me recompensas con esta virtud.
Te devo la vida,
aunque a veces no la se aprovechar,
perdona mis fallos,
los intentaré cambiar.
Quiero hacerte saber,
que voy a luchar,
para dar todo de mi
y a esas personas ayudar.
Las atenderé tal y como tu lo hacias,
con fuerza, valor, y voluntad,
no dejaré a nadie de lado,
con verdadera necesidad.
Ojos para ver,
oidos para escuchar,
manos para poder,
transmitir tranquilidad.
Un deseo de aquí te mando,
se que estas conmigo,
no me abandones nunca,
porque yo no lo haré contigo.

