Déjame
Déjame regalarte aquello,
lo que nadie te regaló,
fundirte en un beso,
tocarte el corazón.
Déjame sentirte mío,
aunque sea sólo un instante,
acariciar tu espalda,
con aguas de corales.
Déjame ser el firmamento,
coser tus heridas,
con un hilo de seda,
que nunca termina.
Déjame, por siempre, déjame,
humedecer tus labios,
amarrar tus manos,
y apagar contigo mi sed.

