Envenenada
Siento tantos deseos corruptos,
tengo tanta sed de venganza,
mataria con mis propias manos,
y así subiría la balanza.
Toda esta furia desecharía,
contra ti, mi rabia, mi rival,
eterna y dichosa compañera,
como tú, no hay otra igual.
Materialista sin pudor,
con tanta soberanía,
desprecio humano y urbano,
te llena la codicia.
Me asombro de estos sentimientos,
de esta lucha constante,
de este remordimiento,
por si me manchara de sangre.
Que oscuridad se encierra,
dentro de mi, de mi desván,
pareciera que tengo al mismo diablo,
con ansias de vengar.
Pero pienso, recapacito y actúo,
no quiero perder la libertad,
a pesar de este escombro,
cargado de maldad.

