Otro día más
Hoy no es más, que otro día sin ti, otro día que te vuelvo a echar de menos, que no veo tu sonrisa. Hace tanto tiempo... que me cuesta recordarte, tu rostro se me nubla y me tiembla el pulso al imaginarte.
Ya no te adoro, ya no eres lo de antes, aunque siempre estarás en mi, y nadie logrará sacarte. Un rol absurdo, un juego de críos pero las consecuencias duelen más en frío. Ahora notas ese dolor, ese vacío, ese océano desierto, sin visión alguna, un pozo hondo, oscuro, que te engaña con la palabra "amigo mío". Lo dejaste caer, perdiste todo aquello que hiciste con tanto esfuerzo, que levantaste con tanto empeño, pero hoy no es más que otro día que amaneció y anochecerá, juzgándote por un error y no valorándote tantos años y momentos de sacrificio.
Intenso instante en el que tomamos otro camino sin ser concientes de lo que nos depara, sin tener la certeza o tal vez no querer ver la cruda realidad de lo que nos llegará. Quizás nadie te entienda, nadie te proteja, ni nunca lo hayan hecho, preferiste la soledad, el ser uno nada más.
Siguen brotando las flores que en su día sembraste, pero no recuerdas o no quieres recordar que los frutos hay que recogerlos, que se pueden caer y una vez en el suelo, por mucho que lo necesites ya no estará en su sano juicio. No cantes para olvidar, porque ese olvido me duele, me daña el alma, y en pedacitos me dejas. No eches la cabeza hacia atrás, porque tienes enfrente aquello con lo que cada noche sueñas y anhelas. Es más fácil de lo que piensas.
Pero como siempre, ha sido, es y será, otro día más.

