Después de una angustiosa semana entre risas nerviosas y lágrimas de desesperación, vuelvo a encontrarme conmigo misma, con mi realidad, la única que no miente, ni a mi, ni a nadie.
Sé, que detrás de esta semana le siguen varias más, donde daré mis bajones por malditos recuerdos que no se borran por más que yo quiera. Pero, también sé, que este no es mi fin, y por lo tanto tengo que sacar las mayores de mis ganas para luchar por un futuro aunque sea próximo. Dejaré de mirar a ese destino imaginario que en muchas ocasiones nos castiga por no ser lo que esperábamos.
Hoy, me puse a pensar como tantas veces, y más que nunca comprendí, que hay que vivir el día a día, a tener la felicidad con uno mismo y a luchar primero por nosotros y después por los demás. También comprendí, que hay pocas personas que lo darían todo por ti. En este caso yo solo tengo una, aunque esa persona me abastece como si tuviese un ejército entero. Ella es fuerte y valiosa, y por más que lo repito, no me cansaré de decir dos palabras: Perdón y Gracias.
En mi pasado le hice muchísimo daño y no quiero imaginar cuanto porque me rompe el alma saber que hice daño a la persona que más quiero en mi vida, que más querré, porque es solamente ella, la que aparece como por arte de magia cuando más lo necesito, es solamente ella, la que me insiste diciendo que todo pasará, es solamente ella, la que me hace brillar, la que hace sacar todas mis fuerzas, muchas de ellas ni yo mismo sabía que existían. Pero...nunca se rinde, y vuelve a insistir para colocarme la sonrisa en mi rostro, al igual que la tiene siempre ella.
Tengo que darle todos los días las Gracias por existir, las Gracias por apoyarnos, por defendernos, por protegernos, por tantas cosas...que no me bastarían ni un par de vidas para darle todas las Gracias que se merece.
Este día no es especial para muchos de nosotros, ni tan siquiera tenemos algo para regalar. Pero ¿sabes? Desde hace tiempo, supe ver (claro está, gracias a ti), y aunque nunca te lo haya dicho, que desde que volví a pensar con claridad, una vez que salí de mi gran problema y difícil enfermedad, siento que todos los días son especiales para mi, tan especiales como que no tengo material suficiente como para regalarle, pero prefiero regalarle cada día mis sentimientos, mis mayores sentimientos, y darle las gracias una vez más, porque entiendo que estos días son tan especiales porque sé que estás junto a mi.
TE QUIERO MAMA!!